Entrevista con Susana Ros Martinez, presidenta de la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados con motivo de la V Conferencia ministerial de Política Exterior Feminista
Publicado el 28/05/2026.
En un contexto internacional marcado por los retrocesos en los derechos de las mujeres y el auge de los discursos anti-género, Susana Ros Martinez aborda las prioridades de la política exterior feminista española, los desafíos para garantizar su sostenibilidad y el papel del Parlamento y de las instituciones internacionales en la defensa de la igualdad y los derechos humanos.
Entrevista con Susana Ros Martinez, presidenta de la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados
Focus 2030 : ¿Cómo valoraría el compromiso actual de los parlamentarios españoles con las cuestiones relacionadas con la cooperación feminista y la igualdad de género en la política exterior?
Susana Ros Martinez : Hoy, en España y con un gobierno progresista, existe un mayor compromiso con la cooperación feminista y la igualdad de género en la política exterior. De las palabras hemos pasado a los hechos y las hemos convertido en realidades.
España aprobó en 2023 una nueva Ley de Cooperación incorporando, específicamente, la igualdad de género como eje transversal de su acción internacional y de su cooperación al desarrollo.
Y este compromiso se ha traducido en iniciativas concretas. La Política Exterior se articula mediante el Plan de Acción para la Política Exterior Feminista y se refuerza con herramientas específicas como la Primera Estrategia de Cooperación Feminista que sitúa los derechos, la representación y el empoderamiento de las mujeres en el centro de todas las políticas internacionales. Pero también es trascendente la elaboración del III Plan Nacional de Acción de Paz, seguridad y mujer 2025-2030, cuyo objetivo principal es situar tanto la igualdad de género como los derechos humanos en el centro de toda la acción internacional de nuestro país.
España ha sido uno de los primeros Estados de la Unión Europea en adoptar formalmente este enfoque, alineándose con la Agenda 2030 y con los compromisos internacionales en materia de derechos humanos e igualdad.
Nuestro objetivo principal es incorporar la perspectiva de género de manera transversal en todas las áreas de la política exterior: cooperación internacional, acción humanitaria, diplomacia, seguridad, comercio, transición ecológica y defensa de los derechos humanos.
Focus 2030: Percibe un impulso político duradero en torno a estos temas dentro del Parlamento español?
Susana Ros Martinez : En este aspecto es necesario hacer dos consideraciones importantes:
Primero, en el ámbito parlamentario existe un consenso amplio, pero no unánime, en torno a la necesidad de defender los derechos de las mujeres y niñas, combatir las violencias de género y promover la participación de las mujeres en los espacios de decisión, especialmente en contextos de conflicto, pobreza o crisis humanitarias
Segundo, persisten diferencias políticas sobre el alcance y las prioridades de estas políticas. La ultraderecha no aprobó la ley de Cooperación y niega constantemente esta perspectiva de género y por tanto, su integración en todas las decisiones de política exterior, comercio, cooperación y seguridad. Asimismo, los pactos de gobierno que estamos viendo en España entre la derecha y la ultraderecha lo primero que eliminan son las políticas de igualdad y cooperación internacional.
Por ello, en un contexto internacional en el que estamos viendo retrocesos en derechos de las mujeres en distintos países, creo que el Parlamento español tiene la responsabilidad de seguir siendo una voz firme en defensa de la igualdad, los derechos humanos y una cooperación internacional verdaderamente transformadora.
Focus 2030 : ¿Cómo percibe el impacto de estos acontecimientos en las aspiraciones de la política exterior feminista, tanto en España como a nivel global?
Susana Ros Martinez: Como decía, hay una tendencia global dominada por la polarización, los conflictos y el auge de movimientos contrarios a los derechos humanos. Y esto supone un desafío importante para la política exterior feminista y para la agenda global de igualdad. En muchos países se están dando pasos atrás en derechos de mujeres y niñas, así como el cuestionamiento de los avances democráticos fundamentales.
En el caso español, el reto es mantener el compromiso con una política exterior feminista coherente y ambiciosa, que además refuerce las alianzas internacionales en defensa de los progresos logrados frente al riesgo de perderlos.
La Cuarta Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, que se celebró en 2025 en Sevilla, fue una oportunidad única para reformar la financiación a todos los niveles y un espacio en el que los líderes de gobiernos, organizaciones internacionales, instituciones financieras, empresas, sociedad civil y Naciones Unidas se unieron para asentar una cooperación internacional más sólida.
Los días 2 y 3 de junio de 2026, Madrid acogerá la V Conferencia Ministerial sobre Política Exterior Feminista: construyendo paz y democracia, un encuentro mundial de alto nivel dedicado a la política exterior feminista, los derechos de las mujeres y la igualdad de género.
La política exterior feminista no puede entenderse como un elemento accesorio o simbólico, sino como una forma distinta de entender las relaciones internacionales: más centrada en los derechos humanos, la cooperación, la justicia social y el multilateralismo.
También es importante reforzar las relaciones y pactos internacionales, especialmente para defender, conjuntamente, las conquistas mencionadas y evitar dar pasos atrás. A quienes quieren debilitar los derechos de las mujeres, se les debe dar una única respuesta: más cooperación, más democracia y más compromiso político.
Focus 2030 : Las políticas exteriores feministas a menudo dependen de las mayorías políticas en el poder. En su opinión, ¿qué condiciones son necesarias para garantizar la sostenibilidad de estos compromisos y consolidarlos de forma duradera en las instituciones y las políticas públicas?
Susana Ros Martinez: Garantizar la sostenibilidad de las políticas exteriores feministas pasa por consolidarlas como políticas de Estado.
También es clave dotar a estas políticas de instrumentos estables: marcos normativos claros, planes de acción, mecanismos de evaluación y financiación suficiente. Sin recursos y sin seguimiento, los compromisos corren el riesgo de quedarse en declaraciones simbólicas.
Otro elemento esencial es la formación y sensibilización dentro de las propias instituciones, para que la perspectiva de género se incorpore de manera transversal en la diplomacia, la cooperación, la acción humanitaria o las políticas de seguridad, independientemente de los cambios políticos.
Además, la colaboración con organismos internacionales, la sociedad civil y las organizaciones feministas resulta imprescindible para mantener una agenda sólida, conectada con la realidad y respaldada de forma unánime.
En definitiva, la mejor garantía de continuidad es entender que la igualdad no es una cuestión ideológica o coyuntural, sino un principio democrático y un requisito imprescindible para construir sociedades más justas, seguras y sostenibles.
Nota: las opiniones expresadas en esta entrevista no reflejan necesariamente las de Focus 2030.





